LA CICATRIZ DE BOGART...

Rick Blaine : - No olvide que mi pistola lo está apuntando al corazón.
El Capitán Renault : Justamente, es ahí donde soy menos vulnerable.
(grrrrrrrrrrrrrrrrr)*


Unos días atrás, mi amigo Kito (cualquier nombre que se parezca a alguien de la realidad es de mi entera responsabilidad) me comentaba que solía entonar el aire de la película Casablanca, sin saber muy bien porque y sin haberla visto tampoco.

Curioso, la compró sin alcanzar a verla antes su partida por algún país del medio-oriente. (Lo que pasa es que mi amigo Kito tiene el síndrome de Indiana Jones), (él empezó con eso de que yo tenía el de Peter Pan, el atrevido....).
La cajita quedó ahí, en el segundo piso, solita la pobre, y se aburría tanto, que se me ocurrió cometer no una mala acción, sino una buena, solo por esta vez lo juro, y hacerla rodar un poco esa peli ahí aburrida (y así aprovechar de presentarla a mi Ibook que también hace tiempo no conoce a una dividi entrete...)
Supongo que mi amigo me querrá asesinar cuando se enterará que sucumbí a la pulsión de mi instinto caritativo, pero como cantan los babasónicos: ‘‘algunas noches, soy fácil‘‘.

Entendemos el contexto:

1941, plena segunda guerra mundial, en Casablanca Marrueco (pequeña precisión por los espíritus ingenuos que creen que se trata de alguna municipalidad chilena) entonces colonia francesa, territorio non ocupado, es decir libre e independiente (o sea mas o menos, porque en país neutro todo es relativo, incluso la diplomacia...). Bueno, en estos días al menos, Casablanca representa una plataforma de importancia geopolítica, siendo como ya les conté territorio neutro pero sobre-todo, el penúltimo punto de escape para resistentes, perseguidos y otros refugiados víctimas de las vicisitudes de la guerra. (Después los más motivados se van de Casablanca a Portugal por donde recién pueden embarcarse hacia la tierra de asilo y libertad alias el país de superman (¿era gringo superman no? ¡aaaah no! superman viene de otro planeta! bueno pero al menos tenía la green card, porque para trabajar de superman hay que tenerla creo).

Los personajes:

Rick Blaine, alias Humphrey Bogart es un sarcástico-malhumorado-desagradable-egoísta
-solitario-amigo-de-nadie y un poco cabrón también encuentro yo...(igual que yo cuando era al colegio pero versión femenina), propietario del night club de moda (no chicos, no este tipo de night-club...).
Aquí se trata de EL lugar donde no puedes no ir si eres elegante, tienes lindos vestidos y/o trajes, te gusta la buena música y te gusta peinarte horas antes de salir, (yo, ya, paso media hora por mi moño estilo chascón y ellos están todos peinados como los viejos de ahora (ups, perdón. las personas de edad muy muy avanzada...). (everybody comes to Rick´s es el título de la obra).

Entendemos rápidamente que Richard (Rick, para los amigos que no tiene...) es uno de estos brutos pero sensibles tipos que esconden sus corazoncitos blanditos detrás de un humor cáustico y la réplica jocosamente irónica.
El personaje, construido por el maestral ojo de Michael Curtiz (...y compañia, porque el guión lo escribieron a medida que filmaban las escenas, carburando a la piscola (no! a la whiskcola! si porque la botella de pisco en estados-unidos en 1941 no sabían donde encontrarla)...

Nos enteramos que el personaje entonces, luchó al lado de los republicanos durante la guerra civil española (por los que no cachan, francamente es demasiado largo, refiéranse a una enciclopedia, a wikipedia por último, les juro que no se morirán ni se enfermarán si lo hacen...) y no sé cual otra lucha entre el bien y el mal en África (hay tantas)....
O sea el chiquillo tiene el carácter de todos los idealistas desilusionados de la humanidad que siempre se porta mal y hace cosas que no debería hacer (saben, como la guerra, esclavitud, contaminación de la eco-esfera, abuso de su poder cuando lo tiene....esas cosas.)

Bueno la cosa es que, le llegan por casualidad dos permisos para salir del país rumbo a Portugal (desde donde se parte por EE-UU, recuerden...el país de la libertad...) casi al mismo tiempo que también, justo por casualidad, llegan al famoso american-bar:

- La mujer quien le quebró el corazón un par de años antes, (pero que le quebró en miles de pedazos que todavía tiene mucha mucha pena, se muere, se emborracha y llora por ella¡ la ama la odia, la trata de #**&Q**.). (En fin, todas conocimos un loco así alguna vez...) acompañada, la perla, con nadie más que:

- su marido, un héroe así como un Jean Moulin, heroisísimo jefe de la resistencia, que se escapó después de haber pasado UN año en un campo de concentración Nazi (bueno ya sé, es un poco mucho pero, había que encontrar un motivo temporal para el romance de Ilsa e Rick en Paris dos años antes). ¿Ahaaaa, ahaaaa, y qué van a necesitar los dos fugitivos?
Y ahí empieza la trama de un poco-de-todo con su justa medida en su justo momento, a saber de: amor-odio-amordenuevo-espionaje -suspenso-humor-traición-amistad-idealismo.

Algunos atribuyen el éxito de Casablanca al tema musical: ‘‘as time goes by‘‘, otros a la complejidad de los personajes (si porque, de verdad, no solo la personalidad de los protagonistas es compleja y sutil, sino también la de toda una serie de personajes segundarios interpretados genial pero genialmente.)
sin embargo yo, humildemente (claro) atribuyo indiscutiblemente (pero siempre humilde) el éxito de la película a la cicatriz labial-superior de Bogart, principal (pero no único) atributo de su carisma y que dibuja sus inimitables rictus desdeñosos. (bueno también su voz varoníl de cow-boy, su mirada tan profunda que le puedes ver el alma y su a la vez ese ‘‘je-ne-sais-quoi‘‘ que le da un aire de potro de raza fina.

*‘‘grrrrrrrrrrr‘‘ no era parte del guión, era solo la espóntanea reacción de mi garganta a esa parte del guión (un día un doctor me dijó que tenía algún problema de ‘‘contención de espasmo garguantuescos‘‘ por culpa de un sistema que se llamaba el ‘‘sistema parasimpático‘‘.) (sisi tengo una amiga que tiene una prima que también lo tiene eso.)